Por Sheilla Cohen.

Todavía me acuerdo de mis primeros zapatos, cuando empecé a caminar. Me tropezaba y me volvía a levantar. ¿Quién imaginaría que así sería el resto del camino y el de los demás? Nadie nos dijo que en la vida no hay líneas rectas, ni caminos sin piedras con las que tropezar; porque la vida es un caer y un levantar, un retroceder y un avanzar, así es como funciona la vida

Me pregunto…  ¿Quién habrá dejado ese par de zapatos desgastados colgados en la pared esperando que alguien los vuelva usar? ¿Cuántos caminos habrán recorrido esos zapatos? Las caras que habrán visto y los lugares donde habrán estado.  Los suelos que habrán pisado y las huellas que habrán dejado impresas sobre el cemento húmedo de las banquetas recién pavimentadas. ¿Cuántos pies fríos habrán cubierto del polvo de la tierra? Si tan solo los cordones de los zapatos hablaran, las historias que nos podrían contar…

Los zapatos dejan huellas del camino que hemos recorrido en nuestras vidas, porque al igual que nosotros, los objetos también están hechos de recuerdos acumulados en el curso del tiempo. Y aunque ellos permanecerán, y nosotros nos desvaneceremos con el tiempo, todos seremos historias al final.

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If shoes spoke…

By Sheilla Cohen.

I wonder…Who could have left a pair of worn out shoes hanging on the wall waiting for someone to use them again? How many miles and roads have these old shoes traveled? The places they’ve been and the faces they’ve seen. How many floors have they’ve stepped on leaving footsteps on the sidewalks? How many cold feet have they covered from the dirt in the streets? If their shoelaces spoke, the stories they would told…

I still remember my first shoes, when I started walking. My first steps…I stumbled and got up on my feet. Who could have thought that was just the beginning of my life’s path and the others? Nobody told us that in life there are no straight lines or stones with which to stumble, that when you fall you have to get back up, and just when you think you are moving forwards suddenly you go backwards. That’s just the way life works.

Shoes leave traces of the path we have walked through our lives, because just like us, they are also made of memories accumulated through the course of time. So even though, we‘ll fade away with time and objects always will remain, we’re all stories at the end.